BBVA México reportó una utilidad de 84,713 millones de pesos para el periodo enero-septiembre del 2026, lo que representó una caída de 1.5% respecto al mismo periodo del 2025, y de 1.4% en comparación con el segundo trimestre del presente año.
Dicho resultado, explicó la entidad financiera, obedeció a mayores ingresos recurrentes, pero también a un crecimiento en el gasto, mayores provisiones e impuestos.
"Sólidos resultados en términos de ingreso recurrente; un muy buen control de gastos; un incremento importante en las provisiones que tiene que ver con una recalibración de nuestros modelos de riesgo, no hay un deterioro en los portafolios; impuestos, un crecimiento de 5.2%", explicó Eduardo Osuna, presidente del Consejo de Administración de BBVA México.
Añadió que la baja en el resultado, en su comparación con el año pasado y el trimestre previo, obedeció también a la caída en las tasas de interés, y al impacto en la no deducibilidad de las cuotas que el banco paga al IPAB, medida que aplica desde inicios de este año.
Con ello, BBVA México continuó como la principal filial que aporta al grupo financiero español, con alrededor del 45% del beneficio total.
Con base en su reporte de resultados, la cartera de crédito de BBVA México alcanzó los 2.2 billones de pesos al cierre de septiembre, lo que representó un crecimiento anual de 12.3 por ciento.
Así, detalló la entidad, el segmento de crédito destinado a familias alcanzó los 990,000 millones de pesos, un incremento de 8.5%; el de empresas 787,000 millones, un alza de 8.8%; y el de mipymes 169,000 millones, con un incremento de 10.7 por ciento.
En tanto, el portafolio de gobierno registró un saldo de 263,000 millones de pesos, un crecimiento de 42.8% en el periodo.
El Índice de Morosidad (IMOR) se ubicó en 1.7% al cierre del tercer trimestre.
Por otra parte, la captación global en BBVA México alcanzó los 3.3 billones de pesos al cierre de septiembre pasado, un crecimiento de 8.3% contra el mismo periodo del 2025.
Los depósitos a la vista y ahorro se incrementaron 8.4%; los de plazo 10.3%, y en sociedades de inversión 7.8 por ciento.