El gobierno estadounidense extendió sus sanciones contra Cuba a los sectores de electrónica, manufactura, marítimo y tecnología, y castigó a Guillermo Faustino Rodríguez López-Calleja, una figura poco conocida en las empresas offshore que han ayudado a Cuba a eludir las sanciones estadounidenses.
Una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el 1 de mayo autorizó sanciones a las empresas cubanas y extrajeras que operen en los sectores de energía, defensa, metales y minería, servicios financieros y seguridad, y autorizó al Departamento del Tesoro a agregar otros.
La decisión de ampliar los sectores bajo sanción entra en vigor el jueves. Cualquier persona extranjera que opere o haya operado en dichos sectores "estará sujeta a sanciones", indica la orden.
Varias empresas extranjeras operan en estos sectores. Entre ellas se encuentran Unilever, que posee el 60% de una empresa conjunta de productos de cuidado personal en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, y la italiana GIB Holding, propietaria de la empresa láctea Lácteos Mariel. Entre las empresas chinas, Huawei y ZTE han suministrado equipos al monopolio estatal de telecomunicaciones ETECSA, Haier es el socio tecnológico de una planta cubana de computadoras portátiles, y China Communications Construction obtuvo un contrato para modernizar el Puerto de Santiago de Cuba.
El Departamento de Estado también sancionó el jueves a ocho entidades y dos personas, así como a cinco buques cisterna, en lo que denominó parte de una ofensiva para poner fin a las "actividades maliciosas" del gobierno cubano, tanto en Cuba como en todo el hemisferio. Los nueve fueron incluidos en la lista negra del Tesoro denominada Lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas. El Tesoro congela los activos estadounidenses de las personas incluidas en esta lista y prohíbe a las entidades estadounidenses realizar transacciones con ellas.
El Departamento de Estado describió a Rodríguez López-Calleja como parte de una extensa red de empresas navieras que transportan productos petrolíferos desde y hacia Cuba. La lista también incluye a Caroil Transport Marine, una empresa con sede en Chipre que gestiona buques petroleros con bandera cubana y que el Departamento del Tesoro sancionó por primera vez en 2019, y a Tentacool Commercial, una empresa con sede en Panamá propietaria del buque petrolero Gloria C.
Dos empresas con sede en Cuba también fueron incluidas en la lista: Internacional Marítima, propietaria del buque petrolero Esperanza, y Petróleos Marítimos del Caribe, o Petromarca, que gestiona y opera dos buques petroleros con bandera cubana que transportan productos petrolíferos. Las sanciones también abarcan a los buques petroleros María Cristina, Emilia y Lourdes.
El Departamento de Estado también sancionó a Any Rodríguez Lastres, hija de Ania Guillermina Lastres Morera, presidenta del conglomerado militar GAESA, quien ya estaba bajo sanciones. Rodríguez Lastres fue directora comercial de la terminal de contenedores de Mariel, que también está sancionada, según informó el Departamento de Estado.
Dos empresas estatales cubanas más se sumaron a la lista. Según el Departamento de Estado, Cubaelectrónica importa suministros y equipos para la industria electrónica de la isla, y Tecnosime realiza actividades comerciales, laborales y promocionales que generan ingresos para el gobierno.
Washington también tomó medidas contra dos proveedores chinos. El Departamento de Estado indicó que la Compañía Nacional de Importación y Exportación Electrónica de China (CEIEC) contrató este año con la compradora de armas cubana Sociedad Mercantil Duna para exportar componentes para equipos utilizados por las fuerzas armadas cubanas. Beijing H&C Technologies, que vende equipos de vigilancia y seguridad, colaboró con Duna para exportar equipo militar a Cuba este año, según el Departamento de Estado. El Departamento del Tesoro sancionó a CEIEC en 2020 por su apoyo al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela.
"La Administración Trump no permanecerá impasible mientras el régimen cubano canaliza los recursos de la isla hacia su élite militar, mientras los miembros del régimen y sus familiares se benefician de redes offshore opacas, y mientras Cuba continúa sirviendo como plataforma para una coalición global de actores hostiles antiestadounidenses que amenazan, espían y conspiran contra Estados Unidos y sus intereses", declaró el Secretario de Estado Marco Rubio en un comunicado.
Rubio afirmó que la élite gobernante de Cuba está acaparando los recursos energéticos, marítimos y tecnológicos de la isla para su propio enriquecimiento, dejando al pueblo cubano lidiando con apagones, escasez y una economía estancada. Añadió que La Habana depende de una red de empresas estatales, empresas conjuntas e intermediarios offshore para mantener este sistema en funcionamiento.
Las sanciones afectan a una figura que el Miami Herald ha descrito como un fantasma en el mundo offshore cubano. Rodríguez López-Calleja es hermano del fallecido general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, quien fuera durante mucho tiempo director de GAESA y exyerno de Raúl Castro, sancionado por Estados Unidos en 2020.
Una investigación realizada en 2021 por el Herald, el Nuevo Herald y McClatchy, como parte del proyecto global OpenLux, encontró registros luxemburgueses de abril de 2019 que lo identifican como propietario mayoritario de Mid Atlantic S.A. Dicha empresa es propietaria de Anglo-Caribbean Shipping, con sede en Londres. También figuraba como director de Caroil en Chipre.
Hermano de poderoso general es clave en red de empresas para evadir sanciones a Cuba
El exagente de inteligencia cubano Delfín Fernández declaró al Herald que Rodríguez López-Calleja se graduó de la Academia Naval de Cuba y se dedicaba al transporte marítimo mercante y de carga desde Atenas, describiéndolo como "más poderoso que un ministro".
Una segunda investigación del Herald, realizada ese mismo año, identificó a Acemex Management Company Limited, creada en Liechtenstein en 1984, como el centro de las operaciones navieras globales del gobierno cubano, también bajo el control de López-Calleja. Acemex servía de fachada para decenas de empresas cuyos vínculos con Cuba estaban encubiertos, y según fuentes, ayudó a persuadir a los bancos para que concedieran préstamos para la compra de buques.
El anuncio del jueves no menciona a Acemex ni a Mid Atlantic.