México cuenta con capacidad de almacenamiento de gas natural equivalente a aproximadamente tres días de consumo, reconoció la secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, quien explicó que el país dispone de cinco terminales de almacenamiento de gas natural licuado (GNL), mientras que el resto del suministro depende de la operación continua de la red de ductos.
Al preguntarle sobre la capacidad de reserva energética del país durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la funcionaria confirmó:
La secretaria detalló que las cinco instalaciones de almacenamiento de gas natural licuado se encuentran distribuidas en Baja California, con dos terminales; Tamaulipas, con otras dos, y Manzanillo, Colima, con una.
A esta infraestructura se suma el gas que puede mantenerse dentro de los ductos mediante el denominado empacado del sistema, lo que permite regular el suministro conforme a las necesidades de consumo.
La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que la limitada capacidad de almacenamiento de combustibles es un problema que se ha mantenido durante años y afirmó que, aunque hasta ahora no se han registrado afectaciones importantes atribuibles exclusivamente a la falta de reservas, es deseable ampliar la infraestructura.
"De todas maneras es deseable que haya mayor capacidad de almacenamiento de todos los combustibles", expresó.
La mandataria recordó que México ha enfrentado episodios de tensión en el suministro de gas natural, como la helada registrada en Texas durante febrero de 2021, cuando las bajas temperaturas afectaron la producción y distribución del combustible en Estados Unidos.
También, señaló que existen países que mantienen reservas estratégicas de combustibles para responder ante contingencias, un modelo que consideró pertinente tener en cuenta para fortalecer la seguridad energética de México.
Además de ampliar la capacidad de almacenamiento, Sheinbaum afirmó que su gobierno busca incrementar la producción nacional de gas natural para reducir la dependencia de las importaciones procedentes de Estados Unidos.
La mandataria aclaró que no existe un acuerdo ni un compromiso establecido para que México compre más gas estadounidense, luego de que se planteara la posibilidad de incrementar las adquisiciones en el contexto de las negociaciones comerciales entre ambos países.
Explicó que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha buscado reducir el déficit comercial de Estados Unidos con sus socios, por lo que aumentar las compras mexicanas de gas representaría un incremento de las importaciones desde ese país.